EL CIRCO DEL SOL


Tómás, el profesor, nos propuso ir a ver un ballet o algún musical. Yo he elegido ir a ver el Circo del sol, puesto que las críticas que había leído acerca de él eran brillantes. 

Desde pequeña, he tenido la ilusión de ir algún año a ver dicho espectáculo, y fue ayer cuando pude cumplirlo. Tenía las espectativas muy altas acerca de este, pero las superaron con creces. 

La función se llamaba Totem. Debido a haber cursado esta asignatura, observaba con curiosidad cada ápice de la obra. La puesta en escena, me parece brutal, consiguen hacer fácil lo difícil. Pero lo que más me llamó la atención, fueron sin duda la capacidad de anticipación. Nada ocurre sin que esté planeado de manera minuciosa. Los bailarines, que más que bailarines son contorsionistas y gimnastas, realizan cada detalle con precisión. Lo segundo que llamó mi atención de una gran manera, es el compañerismo. La confianza que tienen los unos con los otros, porque literalmente, dejan sus vidas en las manos de los compañeros. 

El espectáculo, consta de distintos bailes en los que superan la dificultad; desde contorsionistas, hasta saltos imposibles, en los que tienes gran tensión en el cuerpo. 

Creo que también merece una mención especial, el vestuario. El juego de colores, texturas, todo acorde a las grandes coreografías que allí se hacen. Y por supuesto, la música en directo, que consigue que te metas, aún más si cabe, dentro de la obra. Debe ser por las asignaturas que he cursado este curso, pero no consigo escuchar música y no llevar el pulso con el pie. 

Me pareció un espectáculo, que todo el mundo debe ver al menos una vez en su vida. Están dos horas asombrado, en ocasiones temiendo por sus vidas, hacen fácil lo imposible para los ojos de cualquier ser humano, y lo más importante, es que siempre tienen una sonrisa en la cara. 

Para finalizar, os adjunto una foto que pude realizar de una de las acrobacias. 



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